Blogia
terraepovo

NOVAS E ACTUALIDADE

Lembranza de Rodrigo Emílio no 4º cabodano

Lembranza de Rodrigo Emílio no 4º cabodano

Como lembranza do

 pasamento do noso benquerido e sempre admirado

 Rodrigo Emílio, un agasallo poético para os lectores de TERRA E POVO .  

TRANSANTÚLTIMAS VONTADES

Meninos, tomem sentido:
amanhã já não me acordem.
— É isso, pai, um pedido?...
— Não, amores: é uma ordem.

Vou morrer menino e moço,
sem pátria nem parentela,
com esta cruz ao pescoço
e a coroa real na lapela.

Pretendo um inteiro olvido.
Não quero que me recordem.
— É isso, pai, um pedido?...
— Não, amores: é uma ordem.

Xá na rúa o nº 17 da revista "TIERRA Y PUEBLO"

Xá na rúa o nº 17 da revista "TIERRA Y PUEBLO"

 

Podes solicitar o teu exemplar aos seguintes enderezos:

tenostra@tiscali.es 

terraepovo@yahoo.es

 

Nº 17: " LA HORA DE RUSIA: LA HORA DE EUROPA "

 

 

Han colaborado en la redacción de este número:

Guillaume FAYE.
Escritor, periodista y polemista francés.

Dr. Prof. Jean HAUDRY
Fundador del Instituto de estudios indoeuropeos (Universidad de Lyón III).
 
Dr. Anatoli IVANOV.
Escritor y traductor. Presidente de Sinergias Europeas en Moscú.
 
Dr. Alexander KAMKIN.
Escritor y traductor. Universidad de Moscú

Valerij MILOVANOV.
Coronel del ejército de Rusia, teorético de la guerra, profesor de la Academia del Estado Mayor General.
Kai MURROS.
Escritor. Helsinki (Finlandia)

Alexander RUDAKOV
Coronel del ejército de Rusia, miembro de la Academia de la Seguridad Nacional.

Juan Pablo VITALI
Poeta. Buenos Aires (Argentina).

Dr. Prof Pierre VIAL.
Departamento de Historia Medieval (Universidad de Lyón III). Présidente de Terre et Peuple.

Dr. Pavel TULAEV
Escritor, director de la revista Atheneum, hispanista. Universidad de lenguas de Moscú.

 

Agradecer en especial la ayuda prestada por nuestro colaborador Oriol RIBAS con sus artículos y traducciones.

 

EDITORIAL: RUSIA REABRE LA HISTORIA

PEDRO I EL GRANDE, EL ZAR QUE MIRÓ A EUROPA. Enrique Ravello

EURO-RUSIA: BASES CONCRETAS PARA UNA FUTURA CONFEDERACIÓN IMPERIAL. Guillaume Faye.

TRES EUROPAS Y TRES PAÍSES. Anatoly Ivanov

EL SENTIDO DEL RENACIMIENTO DE LA RUSIA BLANCA. Pavel Tulaev

COSACOS, JINETES DE LAS ESTEPAS AL SEVICIO DEL NUEVO ZAR PUTIN. Victoria Loginova

LA LARGA MARCHA DE LOS COSACOS. Andrei Garcinsky

«MARCHA RUSA»: EL NUEVO NACIONALISMO RUSO. Oriol Ribas

¿DE DÓNDE VIENEN LOS RUSOS? Jean haudry

LAS RAÍCES DE LA IDENTIDAD RUSA. Pierre Vial

ORIGEN Y ANTROPOLOGÍA DEL PUEBLO RUSO. Juan Gilabert

LA POLÍTICA EXTERIOR ALEMANA Y LA RUSA EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX. Alexander Kamkim

COOPERACIÓN NAVAL ECONÓMICO-MILTAR ENTRE ESPAÑÁ Y RUSIA: ESTRATEGIAS DE FUTURO. Alexander Rudakov

COOPERACIÓN MILITAR ENTRE EUROPA OCCIDENTAL Y RUSIA. Kai Murros

LA OTAN COMO ESTRUCTURA MILITAR ANTITÉTICA A LOS INTERESES EURO-RUSOS: DE MARRUECOS A CHECHENIA. Enrique Ravello

EL ROMANTICISMO RUSO. Adriá Solsona

LA HERENCIA BIZANTINA EN EL ARTE RUSO. R.G.Girón

HACIA ORIENTE Y OCCIDENTE. Juan Pablo Vitali

EL NACIONALISMO RUSO. LA RESPUESTA EUROASIÁTICA A LA GLOBALIZACIÓN. Enrique Ravello

LOS OLIGARCAS. PODER Y DINERO EN LA NUEVA RUSIA. Ignacio Prieto

ESCRITOS DE VICENTE RISCO

¡NUEVO!

Pídalo LO ANTES POSIBLE a:


LIBRERIAEUROPA@TELEFONICA.NET

livro


 

El pensamiento desconocido del principal teórico del galleguismo

He aquí, por fin, al alcance de todos, por vez primera en castellano, una selección de los escritos más polémicos del conocido político gallego, en los que resalta su clara defensa de una identidad racial, su firme anticomunismo, su denuncia del judaísmo político internacional, su sentido aristocrático de la existencia, su sentido nacionalismo no necesariamente independentista, su oposición a las democracias plutocráticas, etc. Temas, todos ellos, que sorprenderán a propios y extraños.

Vicente Risco puede ser considerado el fundador ideológico del movimiento galleguista. A su paisano Francisco Franco no le gustaba su oposición al centralismo, mientras que a sus paisanos actuales del BNG (Bloque Nacionalista Gallego) no les gusta la idea de que el padre del nacionalismo gallego se declarase partidario del Nacional Socialismo, haciendo pública su afiliación ideológica a tales ideas incluso antes de que Adolf Hitler alcanzase el poder.

SOBRE EL LIBRO

La presente es una recopilación de textos escritos por Vicente Risco, cofundador del movimiento galleguista. La mayoría de ellos, por razones políticas, nunca han sido publicados nuevamente desde que el autor los diera a conocer en los años veinte y treinta del pasado siglo. Y esto se debe, probablemente, a que Risco muestra en ellos claramente lo que pensaba sobre los que ahora pretenden ser portadores de su legado intelectual.

El resultado, consecuentemente, ha sido que tanto entonces como ahora su pensamiento ha sido falseado y ocultado. El objetivo de esta compilación de artículos y ensayos es destruir esa imagen artificial y deformada que se ha dado de él por ambas partes.

Destaquemos que la Fundación Vicente Risco no ha podido facilitarnos estos textos al carecer de los mismos. Ha debido realizarse una ardua labor de investigación en publicaciones de la época para dar con ellos y poder ofrecerlos al público actual, con la fidelidad de la que otras editoriales han carecido (al “arreglar” alguno de sus textos para hacerlos más “políticamente correctos”).

¿QUIÉN ES VICENTE RISCO?

Vicente Risco nace en 1884, y ya desde su infancia traba amistad con Otero Pedrayo y López Cuevillas, otras dos futuras personalidades del nacionalismo gallego.

A los 22 años se licencia en Derecho en la Universidad de Santiago, y en 1913 comienza a estudiar Magisterio en Madrid, siendo alumno de Ortega y Gasset, y donde tiene la oportunidad de conocer a Ramón Gómez de la Serna; en lo que se graduaría y posteriormente obtuvo la Cátedra de Historia en la Escuela Normal de Ourense, que dirigió durante largo tiempo.

Vuelve a Ourense como catedrático de Historia, y en 1917 funda "La Centuria", considerada como un antecedente de lo que sería la famosa revista galleguista "Nós".

Tras ingresar en las Irmandades da Fala ese mismo año, pronuncia su primer discurso en un acto de apoyo a Francesc Cambó. A partir de entonces comienza una brillante trayectoria política y literaria, siendo considerado hoy como el fundador del galleguismo político con su obra "Teoría do nacionalismo galego" (1920), y como el creador de géneros como la novela corta en lengua gallega.

Empieza a colaborar en publicaciones como "A Fouce", "A Nosa Terra", "Rexurdimento", etc., escribiendo básicamente sobre temática cultural. Pero en 1928 vuelve a romper su silencio político, atacando a la dictadura de Primo de Rivera.

En 1931 funda, junto a Otero Pedrayo, el Partido Nazonalista Repubricán de Ourense, formación que luego se unificaría con otras para formar el Partido Galeguista. Pero la disposición de un sector izquierdista en el seno del nuevo partido a colaborar con la izquierda estatal, crea tiranteces internas, encabezando Vicente Risco el sector opuesto a tales colaboraciones. Finalmente, accede a colaboraciones puntuales con la izquierda estatal para evitar el desmembramiento del partido, pero ésta se produce de todas formas irremediablemente en 1935, con una escisión liderada por Xosé Filgueira Valderde; pero no será hasta un año después, tras los pactos de Monforte con las izquierdas y la entrada del Partido Galeguista en el Frente Popular, cuando Vicente Risco tome la decisión de abandonar el partido y unirse a la escisión de Xosé Filgueira. Otros, en cambio, como es el caso del derechista Otero Pedrayo, permanecerán en el PG por "fidelidad" al partido, a pesar de su oposición a dicha integración en el Frente Popular.

En junio de 1936 comienza a hacer campaña por el Sí al Estatuto de autonomía gallego, aunque con poco éxito, pues sólo acude a votar el 10% del censo.

El 30 de abril de 1963 muere en Ourense, días después de habérsele concedido la medalla de Alfonso X.

LIBRERÍA EUROPA
La otra cara de la Historia
Horario de 10 a 14 horas y de 16.30 a 20.30 de la tarde de lunes a sábado.
Calle Séneca, 12 bajos (Metro "Diagonal")
Apartado de Correos 9169 E-08006 Barcelona
Telf.: 00-34-932370009 Fax: 00-34-934159845
Nuestra cuenta bancaria: La Caixa 2100-1344-60-0200026408
IBAN ES32 2100-1344-6002 0002 6408 / BIC CAIXESBBXXX
www.libreriaeuropa.es

LA PASIÓN TURCA DE ZP

LA PASIÓN TURCA DE ZP

Foto do primeiro ministro turco Erdogan na sua recente visita à Mesquita de Granada, acompañado polo converso muladí Abdulhasib Castiñeira (có fez na testa). 

 Nuestro presidente del Gobierno ha firmado una carta junto a su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, en la edición internacional del Herald Tribune. Zapatero y Erdogan, que proponen la "alianza de civilizaciones", condenan la publicación de caricaturas de Mahoma, pero, sorprendentemente, no condenan las salvajes reacciones de los "exaltados" en los países árabes. Así, al señalar un mal y omitir el otro, esa carta turca lanza un mensaje inequívoco: en esta crisis sólo hay un culpable y ese es "Occidente". Mentirá quien diga que no esperaba una cosa así de ZP. Pero en este episodio hay algo realmente intrigante, algo que suscita preguntas neblinosas: ¿por qué esta carta ahora? Y sobre todo, ¿por qué con Turquía? ¿Por qué el presidente de España se lanza a la palestra internacional junto al mandatario turco y no al lado de sus homólogos alemán, francés, italiano…? ¿Qué nos está queriendo decir ZP?

A mi amigo Horacio Cagni, que como argentino ve las cosas desde otros hemisferios, debemos la imagen reveladora de la conexión hispano-turca. La geografía, la historia y la política hablan con la misma voz. Turquía y España fueron enemigos irreconciliables durante siglos, pero nuestras respectivas trayectorias guardan cierto parentesco. Por Turquía y por España, los dos extremos geográficos del viejo mundo, comenzó la decadencia política europea: el Imperio Otomano era el "enfermo de Europa" desde mediados del XIX, la enfermedad de España se hizo patente en 1898. Pero es que, además, España y Turquía son, geográficamente, los dos cuernos de la media luna islámica tradicional. Es cierto que hoy el centro de gravedad del Islam se ha desplazado hacia oriente, pero nuestras dos penínsulas, anatólica e ibérica, no dejan de ser las vías naturales de la expansión musulmana hacia Europa.

Hace algunos años, unos eruditos franceses publicaron un Atlas Geopolítico que enseñaba a ver el mundo desde perspectivas distintas al eurocentrismo habitual. Situemos el centro de la visión en cualquier punto entre Rabat y Damasco y veremos cómo el mapa se convierte en una tenaza. España es una de sus mandíbulas; Turquía, la otra. Turquía es un país musulmán muy influido por el fundamentalismo y a un paso de ingresar en la Unión Europea. España ya es miembro de la UE y no es un país musulmán, pero, tras el desvanecimiento del precario eje franco-alemán al que Zapatero quería sumarse, nos hemos convertido en el principal valedor de Marruecos, en el principal apoyo de Hamas en Palestina y en el único interlocutor de Irán en nombre de la "alianza de civilizaciones". En la Gran Política no existe la casualidad.

Una cierta izquierda española siempre ha reivindicado a Don Julián, el visigodo traidor que entregó España a los moros. Juan Goytisolo cantó su traición como una hazaña progresista. Ahora el cantor vive en Marrakech. No tardará Goytisolo en cantar la belleza de la Puerta Turca de ZP.

J.J.Esparza

TURQUIA, KOSOVO Y EUROPA

TURQUIA, KOSOVO Y EUROPA

Gilles Galliez (Terre et Peuple).

 Gran conocedor de la realidad serbia y balcánica, expuso la dura historia del domino turco de esa zona clave para Europa, así como la voluntad del Nuevo Orden Mundial de volver a situaciones anteriores, usando a Turquía y al Islamismo contra Europa.
En el momento en que se nos ruega encarecidamente que abramos de par en par nuestras puertas a los herederos del pachá Malik, os invito, apreciados amigos y camaradas europeos, a compartir esta visión serbia en cuanto al precio de la libertad.



¿Quiénes son estos turcos que subyugaron a la mitad de Europa a sangre y fuego? Surgen de las mesetas de Mongolia donde fueron descubiertas las tumbas de sus príncipes en Ungut. Echados fuera de sus tierras por otras tribus mongoles, se lanzan hacia el Oeste en el siglo quinto y se convierten al Islam entre el siglo octavo y el noveno.
Una primera observación: su islamización no es la consecuencia de una conquista árabe. Es una conversión voluntaria realizada por frailes nómadas que instalan entre los turcos una clase de Islam de las fronteras, un lejano Oeste de Mahoma, conquistador e imperial.

Muy pronto, los sultanes no se llamarán turcos, selyúcidas u otomanos. Se presentan como jefes de los musulmanes; sus representantes son enviados del Islam, su ejército es el del profeta. El Imperio es panislámico: es la Umma musulmana. El resto del mundo es el dar-el-harb, tierra de la guerra, que ha de ser conquistada.

La noche otomana se cernió durante cuatros siglos y medio sobre los habitantes de Serbia, Grecia, Bulgaria y Rumanía. Ahora resulta ser de buen tono, y hasta aconsejado con fuerza, para no irritar a la recelosa Turquía, mirar con un revisionismo alegre, lo que fue el peso del yugo otomano sobre el mundo balcánico: serbios, búlgaros, griegos, rumanos y todos los pueblos que el señor turco llamaba con el nombre cariñoso de raïa, es decir: ganado.

Una vez establecida, la autoridad turca sólo reconoce dos categorías de personas: los musulmanes, que gozan de todos los derechos en el Imperio, y los infieles, raïa u dhimmis cristianos ortodoxos y católicos, puestos en una situación de total dependencia. Todos los poderes serbios –hasta los de la Iglesia– han desaparecido. La nobleza ha sido exterminada o desterrada. Huyendo del cataclismo, empiezan los éxodos que lanzan a los serbios hacia tierras libres.
La potencia turca no quiere que desaparezca, de los territorios que ocupa, la multitud de semiesclavos que va a explotar durante cuatro siglos y privarse de los medios de perseguir la conquista de Europa. Tomando consciencia del peligro, los turcos van a restablecer el Patriarcado de Serbia y devolverle la competencia sobre los territorios ancestrales de los serbios.

Durante este período es cuando va a tomar cuerpo la identificación entre serbio y ortodoxo. El turco no se preocupa de los pueblos, y reconoce sólo las religiones. Los serbios no tendrán más identidad que la de ortodoxos, y más estructura que la de su Iglesia. Un serbio que apostata viene a ser, en el lenguaje popular, un “poturitsa”, un “aturquesado”, asimilado a los ocupantes, que cambia de nombre y reniega de su identidad para mejorar su condición. El pertenecer a la religión viene a ser la última imagen de sí mismo, y la Iglesia es el último lugar en que se pueda preservar el espíritu del Estado medieval serbio. El patriarca-enarca (ethnarca) es quien da, cada vez, la señal de la insurrección para sostener las ofensivas de los Habsburgo contra el Imperio otomano…

Entonces, Viena estaba en lucha con un problema demográfico crucial: bajo la presión otomana, gran parte de las tierras croatas lindantes al Imperio han sido abandonadas por sus habitantes. Los austríacos van a someterlas a una jurisdicción especial, la de los confines militares.
Los irredentistas eslavos, llegando por millares, se establecen en las comarcas abandonadas por los croatas y participan en la reconquista de los Balcanes empezando por Austria. Van a convertirse en terribles soldados-campesinos, rodeados de sus mujeres e hijos, libres de todo lazo social, únicamente sometidos a la autoridad militar imperial y gozando de los derechos equivalentes a los que los zares otorgaban a los cosacos en las marcas del Imperio ruso. Aquí van a poder practicar su religión, seguir sus costumbres, elegir a sus jefes, cultivar y poseer tierras, conservar su fe y sus sacerdotes sin tener que sufrir las empresas de los jesuitas.

El mayor trastorno étnico se produjo durante la ultima fase de la guerra entre austriacos y turcos desde mil seiscientos ochenta y tres hasta mil seiscientos noventa cuando los serbios se sublevaron y, con el apoyo del Ejército imperial libertaron casi toda Serbia antes que los turcos se apoderasen de ella otra vez. Este primer gran éxodo serbio fue seguido por otro cuando empezó la guerra austro-turca de mil setecientos treinta y siete. Un cuarenta por ciento de los serbios de la época decidió tomar el camino del destierro, sea hacia las marcas austríacas, sea más lejos aún, hacia la Rusia de los zares de quienes se hicieron fieles vasallos. De esta expatriación forzada en las tierras del Imperio austríaco, los serbios sacarán una experiencia militar que hará de su ejército uno de las mas eficaces de la región.

La sociedad que se desarrolla aquí después de la invasión, funcionando de modo tribal, puede parecerse a una regresión si se la compara al feudalismo, pero ha permitido a los serbios permanecer libres cuando las demás partes de los Balcanes sufrían la ley de los turcos. Estas tribus, de esencia patriarcal y de derecho consuetudinario, son unas veinte para una población de treinta mil habitantes. Poseen su lugar de reunión: el Zabor, unión de todos los jefes de familias combatientes. Es el mayor “parlamento” a cielo abierto de toda Europa desde el fin de los Althings islandeses: una sociedad sin clases ni poder central en que el hombre puede apoyarse sólo en la comunidad. Llevada como una ideología tribal, la certeza de un destino histórico y el sentimiento de quedar como los últimos defensores de la gloria serbia y del juramento por Kosovo lograron conservar una cohesión muchas veces amenazada. Nunca los turcos consiguieron someter a Montenegro. Todas sus tentativas, pagadas a alto precio, resultaron ser un fracaso.

El Nuevo Orden Mundial ha optado por guardar silencio sobre la djihad que el Islam impuso a los Balcanes. Al menos, mientras no alcanzase a las torres de Manhattan. Esto permitió bombardear a Serbia con el consentimiento de los telemaníacos crédulos e imponer una imagen idílica de la cultura islámico-turca como componente esencial de esta región. De este modo se ha ocultado la historia de los pueblos cuyo martirio no ha recibido la etiqueta oficial. Esta tolerancia descarriada ha favorecido el regreso del pasado y provocado en la ex-Yugoslavia una guerra encarnizada. También ha inhibido cualquier reacción de defensa: de un lado se ven los mudjahidines del mundo entero precipitarse hacia Bosnia, con Al-Qaïda como tour operator, y Arabia Saudita rivaliza con Turquía para enviar misteriosos contenedores hacia los aeropuertos de las regiones controladas por la OTAN.

Del otro, para levantarse a la llamada de la vieja memoria de Lepanto, sólo hubo algunos centenares de griegos, tres o cuatro unidades de cosacos rusos, de búlgaros fervientes y un puñado de franceses. Para quien sabe lo que fue la historia de la resistencia serbia contra la dominación otomana, era no obstante evidente que un Estado de Bosnia-Herzegovina de mayoría musulmana sería inaceptable en lo que concierne a las víctimas del pasado cuyo derecho a la memoria no es protegido por la leyes (al contrario de lo que pasa para otros).

Los cinco siglos de presunta “coexistencia harmoniosa y pacífica” bajo la dominación turca participan del dogma teológico de la perfección de la sharía y de la dhimmitude.

Hay que decirlo y repetirlo sin cansarse: el régimen islámico-turco en Europa balcánica ha sido el de las matanzas, de los saqueos, de la esclavitud, de las deportaciones y del destierro. Ha justificado la usurpación de las tierras y la denegación del derecho a perdurar a Kosovo.

Sólo, para concluir, parafraseando la plegaria serbia que antes les recordase, manifestarles:
“Que Dios y San Jorge el vencedor nos ayuden, que los europeos acabemos con nuestros tiranos, como San Jorge vino y acabó con el dragón”.
 

LOS ENEMIGOS DEL BOSQUE SON NUESTROS ENEMIGOS

LOS ENEMIGOS DEL BOSQUE SON NUESTROS ENEMIGOS

Por Pierre Vial A 25 de Agosto de 2006 (Aniversario de la muerte de Nietzsche)

 Este Verano, en Europa, regiones enteras, particularmente en España, en Portugal, en Grecia, han sido arrasadas por diversos incendios monstruosos. Ha sido particularmente herida de muerte Galicia, vieja tierra céltica en la que desemboca el ancestral Camino de las Estrellas (llamado por algunos Camino de Compostela, nombre que significa «el campo de las estrellas») y que reivindica con orgullo su identidad, entre otras, al enviar año tras año, para representarla, a sus músicos y sus danzantes al Festival Intercéltico de Lorient. La incuria de las autoridades regionales pero también la criminal negligencia de las autoridades madrileñas han sido trágicamente puestas en evidencia: Bomberos muy poco numerosos e insuficientemente formados, materiales en desuso, obsoletos, incapaces de resultar eficaces ante unos incendios gigantes. Incendios que, en su mayoría, han tenido un origen criminal. Han sido provocados, instruidos por crápulas que, para obtener enormes beneficios a través de operaciones inmobiliarias, no dudan lo más mínimo en transformar vastos y bellos bosques en desiertos de cenizas, parecidos a superficies lunares, siendo la flora y la fauna aniquiladas sin vacilar en nombre del dios don dinero. Tales gentes –ejecutores y todavía mucho más instructores– son criminales que, en cualquier Estado normalmente constituido, deberían ser sancionados con la única pena que se adapta a su crimen: La pena de muerte. Al atacar al bosque, esos criminales han destruido a una fuente de vida irreemplazable, constituyendo el bosque un biotopo indispensable para el equilibrio natural. En claro, el bosque es una apuesta de supervivencia para todo cuanto vive sobre la tierra, de la vegetación a los animales (incluyendo, entre ellos, a esos animales a los que llamamos hombres). De ahí que la destrucción, siempre con fines mercantiles, de gigantescas superficies forestales, en todos los continentes, bajo pretexto de necesidades industriales (pasta de papel, madera para la construcción, para la industria del mueble, etc...), resulta también tan criminal como los incendios provocados. Si en los intereses financieros encontramos la explicación para muchas cosas, no siempre encontramos la explicación para todo. Puesto que el bosque es, en sí mismo, portador de una concepción del mundo, de culturas y de civilizaciones que son, sencillamente, las nuestras. En el Siglo XIX Ernest Renan oponía, en la historia de la humanidad, a pueblos de los bosques –nosotros– y pueblos del desierto –nuestros enemigos, desde siempre–. Hoy, este criterio resulta más válido que nunca. Nos reenvía a una lucha ideológica plurimilenaria: Cuando los monjes, en la Edad Media, justificaban los desmontes, explicaban que se trataba de una obra pía puesto que todo retroceso del bosque es un retroceso del diablo (es decir, de los viejos dioses paganos, en virtud de lo apuntado por la neurosis cristiana, puesto que las creencias ancestrales de los europeos, perseguidas por los zelotes cristianos, se habían refugiado en el corazón de los bosques, bajo la protección de gente a la que podríamos llamar Hermanos y Hermanas del Bosque –o encantadores, brujas o hadas, como se quiera–). Hoy, el deber imperioso de los buenos europeos es el de movilizarse para velar por nuestros bosques. Muy en concreto, voluntarios prestos a ayudar al repoblamiento forestal de las regiones de Europa martirizadas durante estos últimos meses serían muy bienvenidos.

NÓS somos

NÓS somos

Asociación culturalTERRA e POVO 

1º.-A NOSA TERRA, O NOSO POVO.

 Terra e Povo é unha asociación cultural galega, identitaria e europeista, que naceu co obxectivo principal da defensa da nosa identidade europea e tamén da promoción do estudo e a difusión da heranza étno-cultural do noso povo europeo, asi como dos vencellos etno-culturais entre os nosos irmáns da antiga Gallaecia, ora Asturias e León ora do norte de Portugal, ora dos países célticos de Bretaña, Éire, Escocia, Gales, Cornualles e Illa de Man.Terra e Povo considera a Europa como a nación a construir nun futuro, que xa é presente. A actual configuración do equilibrio mundial fai que só os grandes bloques xeopolíticos  sexan capaces de ser protagonistas da historia, centros efectivos de poder e decisión e á súa vez asegurar aos seus habitantes ser actores políticos e non simples observadores obedientes às ordes e intereses alleos á sua realidade e á sua vontade. Seguindo as teses de Guillaume Fayé, economicamente tamén propugnamos a creación de grandes espazos autocentrados autosuficientes, capaces de rachar coa actual dinámica tendente a un uniformado e único Mercado mundial, cun poder e dirección en moi poucas mans - que se traduce tamén no poder e dirección económico-político do planeta.Cremos, como consecuencia do anteriormente dito, que é necesaria a construción da entidade política da Europa unida desde Compostela até Vladivostock.Recuperando a nosa mais antiga e completa forma política, cremos na constitución desta unidade baixo a forma de Imperium, de integración superior na diversidade, rexeitando a forma dun macro-estado “xacobino”, e discutindo a fórmula de Unión Europea que, ora ben, apoiamos en certa medida, mais denunciamos a sua deriva burocrática e mundialista ademais da sua sumisión à Nova Orde Mundial e a súa ausencia case total de vontade política e militar no mundo.Alén destas consideracións,  o noso anceio é a construción dunha Europa, una e unida, por motivos de orixe e identidade común. Para nós, a unidade de Europa baséase na súa esencia propia, a modo de imperativo categórico, e cremos que debe ser unha unidade real, baseada en valores inmutábeis e non en circunstancias cambiantes.A unidade da Europa deriva fundamentalmente da identidade e heranza común de todos os povos e países que a forman, todos eles herdeiros dos povos indoeuropeos que, desde o seu núcleo noreuropeo inicial se extenderon polo noso continente, e posteriormente tamén por outros, dándolle ao mesmo a forma e a natureza polas que ainda se diferencia do resto do mundo. Algunhas excepcións puntuais remítense tamén a núcleos mais arcaicos saidos antes do fogar común, pero sen dúbida algunha, pertencentes tamén à mesma realidade etnocultural, ou a certas invasións alóxenas que en realidade deixaron pouco mais que algúns xentilicios  e linguaxes dos que a sua verdadeira natureza ainda hoxe en día é discutida.   

2º.-O NOSO ESPIRÍTO.-      

      Cremos na reafirmación dos valores e principios comúns a todas as relixións indoeuropeas e denunciamos os valores alóctonos que se teñen introducido na Europa por relixións orixinarias das zonas desérticas do Próximo Oriente. Recoñecemos que o Catolicismo e outras formas de Cristianismo europeo absorberon en moitos casos os valores e os principios propios da nosa heranza, que se converteron, en grande e boa parte, do íntimo sentir relixioso de moitos europeos.Mais nestes tempos convulsos, parafraseando a Friedrich Nietzsche, afirmamos con el, que precisamos agora de mulleres e homes valentes e previsores, os cales non é posible que xurdan da nada, moito menos da area e do lameiro da civilización actual e da formación das grandes cidades. Precisamos homes que sexan capaces intelixentemente de estar contentos de continuo cunha actividade invisíbel, en silencio, sós e decididamente. Homes e mulleres que sentindo un impulso procuren precisamente aquilo que é preciso superar neles propios.Denunciamos a presenza na nosa terra de forma relixiosas con vontade de expansión política e totalmente alleas à nosa tradición e historia, que frecuentemente serviron como base ideolóxica para o ataque da nosa Grande Patria europeia. Do mesmo xeito denunciamos a actual pseudorrelixiosidade, baseada simplesmente no “ben-estar persoal” e dirixida a  todo tipo de inadaptados, que co nome e baixo o amparo da chamada New Age, neutraliza e neurotiza a moitísimos concidadáns. 

3º.-O NOSO EUROPEISMO.-

Terra e Povo, enmarcado dentro do movimento identitario europeo, maniféstase a favor da defensa das persoalidades propias de cada unha das “patrias carnais”, que forman a nosa grande Europa. Nun mundo con forte tendencia ao individualismo -ese egoismo en estado puro-, nunha sociedade que esquece o pasado e a realidade dos povos en beneficio da universalización da persoalidade global e do mercado único, é a nosa obriga axitar as conciencias e disipar brétemas.En absoluto  apoiamos a idea de que cada etnia europea chegue a converterse nun estado propio e “independente”. Consideramos que a independencia é a capacidade de exercer un papel na historia e no mundo acorde à propia vontade, sen dobrarse aos intereses de ningunha potencia allea, pois somos conscientes que Europa non precisa de micro-estados independentes, polo contrario “interdependentes” para facer frente ao seu futuro cara a Nova Orde Mundial, que é o grande poder tiránico internacional.Inspirados no amor à Terra e a Tradición e nos nosos intelectuais da nosa cultura galega, con predilección pola da Xeración NÓS, e polos tradicionais conceitos da política europea, eclipsados pola cegueira desta Modernidade, manifestámonos contrarios a calquera idea uniformizadora e centralista de Estado e esiximos a cada un deles, a adopción dunha composición interna respetuosa coa pluralidade que integra.

Manifestámonos a favor do proceso de unificación europea a realizar por cada un dos Estados actuais, no mantemento das persoalidades e realidades propias de cada comunidade étnico-histórico-lingüistica. Di  Otero Pedrayo que as culturas nacen e morren na historia, coexisten e sucédense, interfírense mutuamente na superficie  pero no fondo cada unha garda un sino de seu, propio, inalienábel.  E como dixo Vicente Risco, diremos que o tan actual e cansinamente “cantado” até a saciedade “hibridismo das culturas”, a sua mestizaxe, é a esterilización da persoalidade individual e colectiva dun povo, en estado mental de decadencia.

   4º.-A NOSA REALIDADE SOCIO-CULTURAL.

Nestes tempos nos que non se pode falar do “arraigo” ou “memoria colectiva”, cremos que toda persoa nace como herdeiro: Non hai identidade dos individuos ou dos povos sen ter en conta o que os produciu, a fonte orixinal da cal provén. Estamos ao igual que Alain de Benoist, a prol do “dereito à diferenza” e contra todos os racismos.A diferenza é a única forma de fuxir dun duplo erro: o primeiro pregoado pola neoesquerda, que consiste en crer que a “fraternidade común” ou “alianza de civilizacións” realizarase sobre as ruinas das diferenzas, a erosión das culturas e a homoxeneización das comunidades; o segundo, pregoado polos neolibearais e neoconservadores,  que consiste en facer crer que o “renacer” da nación farase inculcando aos seus membros (autóctonos e alóctonos) as “virtudes do Estado”.Co gallo de que precisamos inmigrantes para sanear as nosas contas da Seguridade Social, os políticos entonan o tan mallado canto de que eles serán os que paguen as nosas pensións, mais o que non cantan é que eles tamén envellecen e que loxicamente no futuro demandarán todos os dereitos e servizos do Estado, mais ¿cando “a panacea da inmigración” para sanear as nosas pensións non funcione porque toda a cidadanía se verá obrigada a contratar plans privados de pensións (tal como acontece agora), que é o que acontecerá? Se hai excesiva inmigración, ¿ non haberá salarios mais baratos, maior precariedade laboral e menor  poder adquisitivo e consecuentemente  disminución da natalidade? ¿Quen sae beneficiado de todo isto?

O verdadeiro debate non reside na falsa premisa de “racismo-antirracismo”, que distorsiona o verdadeiro asunto. A cuestión está entre os que odian a diferenza e pretenden eliminala, mediante a desaparición de toda diferenza ou identidade nunha mestizaxe etno-cultural universal. Mais cumpre lembrar con Álvaro Cunqueiro que “iso que chaman “o universal” non existe, todos somos xente cun pais ao fondo ou xente totalmente desarraigada, xente que non se adhiere a nada. Canto mais é un do seu tempo e do seu pais, cando un é mais do seu espello e da sua paisaxe, ten entón as maiores posibilidades de ser Verdade, de ser verdadeiro e entón chegar à maior cantidade de almas humanas”. Nós, gostamos das diferenzas  de almas e espíritos. Nesa diferenza, reflexo das distintas formas humanas de estar no mundo, é onde reside a verdadeira riqueza da humanidade.

            5º -A NOSA REALIDADE POLITICO-ECONOMICA    

Cremos na Defesa da nosa terra e do noso hábitat mediante unha etica tradicional, inspirada polos pensadores da Tradición ou Sophia Perennis (Julius Evola, R. Guénon, Jean Mabire, Jean Haudry, etc)     , pois consideramos a natureza como un santuario sacro, no que o home é o lugar onde o Céu e Terra encóntranse.Cremos nunha  política económica responsábel, un socialismo identitario fronte o consumismo e a “cultura do ben-estar”. Terra e Povo concibe a política e a  economía como uns instrumentos ao servizo da comunidade e non a comunidade como un instrumento ao servizo da  política e a economía, como acontece na sociedade actual, na que todo xira arredor de parámetros económicos. O sistema actual de mercado está construido de xeito que o círculo de produción e consumo ten que xirar indefinidamente e a unha velocidade crecente pois doutro modo o sistema resintese podendo cegar até o colapso. A relación produción–consumo, pechouse sobre sí propia. Xa non depende das necesidades reais da comunidade, nen da capacide do entorno de soportar o nivel de produción que o sistema precisa. Prodúcese e consúmese, simplesmente para manter en movimento o ciclo do sistema.Terra e Povo denuncia a tiranización da globalización da economía, pois baixo as “caretas de Entroido” de “axudas ao desenrolo”, traslada os seus centros de produción a países con man de obra moitísimo mais barata, favorecendo a explotación en ditos países e unha taxa de desemprego artificial nas comunidades de orixe.A globalización tamén é responsábel doutro fenómeno ainda mais desgradábel: a inmigración ilegal, que non é senon a táctica dos novos caciques para abaratar a produción. Este fenómeno é en realidade unha “importación” masiva de man de obra ben barata por parte dos países industrializados, en condicións de auténtica escravitude. E os sindicatos, na sua linguaxe  ávidos de “novos proletarios”, acollen como auga de maio a unha “competencia” desleal que servirá de novo viveiro de votantes aos partidos da esquerda.   A inmigración ilegal é unha lesión para a dignidade e os direitos dos traballadores, tanto estranxeiros como locais.Situámonos en oposición dialéctica como consecuencia de todo o anterior, à Nova Orde Mundial, aos seus valores e principios que impón á forza en todo o orbe, polo que defendemos a resistencia ao proceso de uniformización planetaria.

A mellor vacina e defensa contra esa Nova Orde Mundial é a loita polo mantemento da nosa identidade, heranza ,cultura e lingua, considerando como noso calquera movemento identitario xurdido na Europa. Terra e Povo irmánase así -real e operativamente- a outros movimentos; Mouvement Regionaliste d´Bretagne ,  Tierra y Pueblo, Terre et Peuple, Causa Identitária, etc.